Pinturas del templo de Flamacordis

Las pinturas en el templo de Flamacordis poseen su propia leyenda, la cual nos cuenta que cuando el templo estaba siendo terminado de construir por los frailes, se presentó ante ellosPinturas del templo de Flamacordis un extraño indito, el cual traía consigo un pequeño morral, el pequeño les preguntó a los frailes si podía pasar la noche en el templo recién construido, los frailes no querían que nadie se acercara a su obra recién concluida, pero al ver que era un indito pequeño e inofensivo decidieron hacer una buena acción dejando que se quedara toda la noche, con la condición de que se fuera apenas amaneciera. Así procedieron y por seguridad trabaron las puertas por fuera para evitar que nadie más entrara en la noche. A la mañana siguiente los frailes fueron a despertar al indito, pero al abrir las puertas comprobaron que el pequeño ya no estaba, en su lugar se encontraron con las hermosas pinturas que perduran hasta nuestros días, nunca supieron quién era el indito, pero como era imposible que el pequeño realizara solo todos los dibujos en una sola noche, asumieron que estaban ante un milagro. Ese mismo día los frailes colocaron una imagen del indito para que todos pudieran venerarla.