Leyendas indigenas mexicanas para niños

Leyendas indigenas mexicanas para niños 	Amor eterno. En un pueblito, un fuerte guerrero y una hermosa joven se enamoraron y comenzaron hacer planes para casarse, consiguieron el permiso de los padres y se casaron. Al ver los problemas que tenían muchas parejas por vivir juntos decidieron pedir ayuda a un brujo, con un amuleto o algo para no pasar por lo mismo y proteger su amor y que durará para siempre.
El brujo al saber lo que querían mando al joven guerrero a que buscara al halcón más fuerte y valiente en la montaña más alta de todas y sin matarlo se lo llevara, a la muchacha le pidió algo parecido, sólo que ella tendría que buscar en las cordilleras del sur al águila que volara más alto y cazara mejor que todas, y también cazarla ella sola y llevársela viva.
Después de unos días la pareja regreso a llevarle las aves al brujo que los ayudaría y ansiosos de saber para que se las pidió.
Cuando llegaron con el brujo y le contaron lo que habían batallado para obtenerlas, ya que eran las aves más fuertes de las demás, él les pregunto sí se habían dado cuenta de lo alto que volaban las dos, y ellos dijeron que sí que no sólo volaban muy bien sino que eran muy fuertes y veloces.
El brujo les ordenó que las amarraran juntas de una pata, y las dejaran para que intentarán volar, y así observarán lo peligroso que era hacerlo amarrado a otro, se estorbaban y se golpeaban una con otra. Él quería que vieran la diferencia entre volar solas y tratar de volar juntas, era muy difícil hacerlo. Después les dio el conjuro que le habían pedido para que su amor fuera muy fuerte y duradero.

Les quiso decir que no tenían que dejar que los problemas los tumbaran, sí no que aprendieran uno de otro para salir adelante, que nunca dependan del otro sí no que aprendan a compartir lo que tienen, que aprendan a respetarse y dejar que cada uno crezca y también aprendan hacerlo juntos por el camino que tendrán y que sí pueden lograr todo lo que les indicó, alcanzarán su sueño de que su amor sea eterno y no estorbarse uno al otro sí no aprender a estar juntos de la mejor manera.