Leyendas de indigenas de mexico

En un ranchito muy tranquilo había una señora llamada Ramona era una mujer muy trabajadora que vivía con su hijo carao, ella no se sentía muy bien de salud, un día tenía mucho dolor y le pidió a su hijo que fuera por ayuda y le dio toda la plata que tenía, su hijo se fue en busca de ayuda pero a su paso encontró una fiesta fue tanta su emoción y egoísmo que se quedo a disfrutar de aquella fiesta olvidando a su mamá que agonizaba.