Leyenda guarani

Una noche la luna bajó de los mismísimos cielos para pasear, entonces la vio un labrador, le preguntó si tenía hambre y le ofreció una tortilla de maíz, la comió satisfecha la luna y volvió a su lugar, luego sucedió el día siguiente que ella miró a través de la ventana de su nuevo amigo y notó que no tenía nada para comer, por eso y porque mucho no podía hacer, habló con las nubes para que le tiraran una lluvia especial a sus campos, así fue como crecieron unos árboles que antes no estaban, la hija del labrador nunca murió y ella es la que hoy en día les brindan a todos la yerba-mate.