Leyenda de los aluxes

Cuando los campesinos van a trabajar a la milpa duermen en una choza que se llama Pasel. Cuando hay aluxes a los que no se les ha ofrendado el atole se ponen a chiflar, si un campesino de experiencia escucha estos chiflidos, sabe que tiene que preparar pozole o atole de maíz (saka) para ofrendarlo al aluxes. El campesino reza, los aluxes se van y regresan hasta dentro de un año para pedir nueva ofrenda.