El niño ojo de agua

Un hombre tuvo que pasar por el pozo conocido como “Ojo de agua” para regresar a la casa, había sido un mal día en el trabajo y por culpa de un error tuvo que quedarse hasta tarde. hojoSin embargo, todos sus amigos le habían dicho que no atraviese las calles por ese lugar, ya que toda clase de apariciones y cosas extrañas suceden en el lugar durante la noche y él no hizo caso, aun así pasó por el pozo de agua. Cuando quiso seguir caminando escuchó un llanto de un niño y tuvo que volver a ver que sucedía porque su corazón era muy noble.

El niño no paraba de llorar y no le decía al hombre que le ocurría, estaba sentado junto al pozo de agua, entonces le dijo que estaba perdido y preguntó el hombre si podía ayudarlo de alguna manera, a lo que el niño le pidió que lo llevara cargado hasta la iglesia de Potrerillo que sería la primera que habría en el camino. El hombre quería ayudar al pequeño y le pareció extraño el pedido, pero lo llevó igual. Antes de partir también le dijo que no mire hacia atrás por nada en el mundo hasta llegar a la iglesia.

A mitad de camino, el hombre comenzó a escuchar ruidos muy raros y por eso volteó para ver, entonces ya no tenía un niño pequeño en su espalda, sino que este era un monstruo horrible y se reía a carcajadas, por eso lo arrojó bien lejos y llegó a meterse dentro de la iglesia. Habló con el cura del lugar y este le contó la historia que sus abuelos le contaban de que el día que el monstruo llegue a entrar en la iglesia, el caudal de Ojo de agua crecería hasta tapar todo el pueblo.